El inicio del año escolar en marzo marca el retorno masivo de estudiantes a las calles y, con ello, se retoma la interacción diaria entre alumnos y conductores de la locomoción colectiva. La Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) es el instrumento fundamental para garantizar el acceso a la educación mediante una tarifa rebajada, evitando que el costo del traslado sea una barrera para los jóvenes.
Sin embargo, este periodo suele estar marcado por tensiones. El conflicto surge cuando, en la práctica, algunos conductores asumen un rol fiscalizador respecto del uso del beneficio para “viajes con fines educativos”, lo que queda sujeto a su criterio. Esto ha derivado en episodios de violencia y vulneraciones, como agresiones verbales, físicas o negativas a entregar boleto o vuelto
Diversos casos evidencian que esta problemática se repite en distintos puntos del país. En Valdivia, en diciembre de 2024, un estudiante universitario fue golpeado por un chofer e incluso amenazado con un bate al intentar pagar con su pase escolar.
En Puerto Montt, en junio de 2025, un conductor agredió a un estudiante de 14 años por no portar su TNE actualizada, descendiendo del bus para golpearlo en la vía pública. Como estos, existen numerosos antecedentes de violencia ejercida por conductores de la locomoción colectiva hacia estudiantes.

Más allá de los casos extremos de violencia física, existen prácticas cotidianas que vulneran a los estudiantes, como la negativa a entregar el vuelto correcto o el cobro de tarifa adulto sin previo aviso. Una estudiante universitaria de Valdivia relata su experiencia tras pagar con un billete de mil pesos: el conductor respondió con un gruñido y le entregó el vuelto de tarifa adulto.
“Era una falta de respeto que me hubiera cobrado adulto sin siquiera decirme”, señala la joven, quien optó por no reclamar en el momento por miedo a una reacción violenta. “No es chiste, los videos que se han visto sí nos dan miedo”, agrega, confesando que evitó utilizar esa línea de micro durante semanas tras el incidente.
El asesor y consultor en el Transporte Público de Valdivia, Carlos Huichaqueo, señala a Grupo Diarosur que los conflictos pueden escalar si no se manejan correctamente. “La situación puede escalar a casos de malos tratos por parte de los conductores. Eso es innegable. No hay herramienta de defensa que pueda justificar que un conductor trate mal a un escolar que ha cumplido con exhibir su tarjeta y pagar su tarifa”, afirma.
Respecto a los mecanismos formales, explica que existen canales de sanción establecidos por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. “El Ministerio recibe los reclamos a través de una plataforma. Llega un oficio solicitando explicaciones por un maltrato en particular y las empresas deben responder administrativamente en tiempo y forma, además de aplicar sanciones cuando corresponda”, detalla.
Huichaqueo enfatiza que denunciar es clave: “Reclamar es vital. Es la única herramienta que permite al empleador tomar acciones sobre un trabajador en caso de maltrato”. Sin embargo, advierte que muchas denuncias no prosperan por errores formales, como consignar incorrectamente la patente del bus o no aportar antecedentes suficientes.
Asimismo, destaca que los buses cuentan con sistemas de grabación en video y audio que pueden respaldar una investigación. “Si la denuncia incluye antecedentes claros, se pueden revisar las cámaras y, si corresponde, aplicar sanciones con medios de prueba efectivos”.
La Ley 20.378 establece el subsidio nacional al transporte público remunerado de pasajeros, mecanismo que permite financiar la tarifa rebajada o gratuita para estudiantes en el transporte público mayor, como buses urbanos y Metro.
Por su parte, el Decreto Supremo N°20 regula específicamente el uso del pase escolar y dispone que la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) acredita la calidad de alumno regular, permitiendo acceder a tarifa gratuita o rebajada en el transporte público mayor. El beneficio es personal e intransferible y exige portar la tarjeta vigente al momento de utilizarlo.

La normativa señala que el pase escolar puede utilizarse de lunes a domingo, durante todo el año, sin restricción horaria. No obstante, su uso está vinculado a fines educacionales, tales como asistencia a clases, prácticas profesionales o actividades curriculares certificadas por el establecimiento. Durante el período de verano, el beneficio puede emplearse siempre que el estudiante acredite actividades académicas formales. Recibe nuestras noticias en: WhatsApp | Instagram | Newsletter.
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