La caleta de Mehuín es considerada un lugar de paz de cara al océano Pacífico en plena comuna de Mariquina, Región de Los Ríos. La cultura lafkenche se respira en cada brisa marina y en los últimos años se ha convertido en un balneario muy visitado por turistas que llegan de distintos puntos del país e incluso del extranjero.
Según los habitantes más antiguos del pueblo, Mehuín se originó por cuatro grandes lof mapu que existieron en el borde costero de Mariquina hace aproximadamente 120 a 170 años atrás. El Piutril Lof Mapu estaba constituido por las localidades de Mehuín, Villa Nahuel, Yeco y Piutril y por familias lafkenches históricas de la localidad como son los Pulquillanca, Rumillanca y Nahuelpán.
En el siglo XVIII se instalaron misiones franciscanas en Chan Chan y Mehuín mismo, pero que fueron abandonadas por la presión beligerante de los mapuches.
Uno de los primeros europeos que llegó hasta dichas tierras fue el explorador alemán Paul Treutler, que estuvo en 1859 en su costa buscando oro y cruzó el río Lingue.
Lo primero que llama la atención del nombre de Mehuín es que su significado en mapudungún es “montón de estiércol”, básicamente por la gran presencia de aves en el litoral de dicha zona.
Avanzado el siglo XX se empezó a formar un pueblo con casas y hasta hospedajes. Antes del terremoto y maremoto de 1960 se estimaba que existían 120 casas y Mehuín era un exclusivo balneario dedicado al turismo, pero siempre con la pesca como principal fuente de sustento.
El terremoto y maremoto de 1960 castigó al pueblo de Mehuín y a toda la costa de Mariquina, ues datos de la época fallecieron 27 personas, fueron arrasadas 27 casas de veraneo, 112 viviendas de pescadores, cuatro hoteles, escuelas y 10 locales comerciales.
Los daños fueron calculados en 800 millones de pesos de la época sólo en la costa de Marqiuina y el mar se adentró al menos 8 kilómetros, siguiendo la cuenca del río Lingue, hasta acercarse a la zona actual del puente que lleva el mismo nombre.
En algunas zonas de la comuna el terremoto produjo el hundimiento de superficies planas cercanas a las riberas de los ríos, es así como extensas zonas de uso agrícola, ganadero y residencial se inundaron en las aguas de los principales cursos fluviales de la comuna, los ríos Cruces, Lingue y Pichoy.
El maremoto generó con el tiempo extensas zonas de humedales que cambiaron para siempre la geografía de la comuna de Mariquina y cuyas consecuencias aún se observan en la comuna.
Uno de los episodios más comentados en Mehuín del terremoto fue como la imagen de la Virgen María, ubicada en una gruta con vista al mar fue preservada, sin ser descolocada de su base, un hecho que muchos pescadores y habitantes del pueblo consideraron un milagro.
La estatua de la Virgen tiene su historia, pues la esposa de uno de los fundadores de Mehuín, Maximiliano Arrau Becerra, doña Ana Henríquez, fue benefactora y cofundadora de la gruta de Lourdes.
La imagen fue donada por la dama sanjosina Leontina Becerra Mera para pedir por la salud de sus padres y fue colocada en una roca viva a no más de 100 metros de la playa. Posteriormente el santuario fue bendecido por el obispo monseñor Guido Beck de Ramberga, pasando a la potestad de la Diócesis de Villarrica.
El día del maremoto el 22 de mayo toda la fuerza del mar pasó por encima del pueblo y de la gruta, pero la imagen no se movió y aún permanece en la gruta, lugar que se llena de fieles católicos los 11 de febrero de todos los años.
Otro hecho que se considera histórico en Mehuín es la lucha que sostuvieron los pescadores y ambientalistas contra la empresa Celulosa Arauco que quería instaló un ducto de casi 37 kms. y que descargaría los residuos industriales líquidos (Riles) de una planta de celulosa cercana en la bahía de Maiquillahue, un área utilizada por comunidades mapuche lafkenche y pescadores artesanales.
Los conflictos comenzaron en 1996 e incluso se provocó un enfrentamiento en el mar entre pescadores y una embarcación de personas que pretendían hacer el estudio del ducto, los que fueron recibidos por piedras y, algunos dicen, por postones disparados por escopetas.
Tras casi 30 años de disputa, en marzo de 2025, el Ministerio de Defensa rechazó la concesión marítima solicitada por Celulosa Arauco, frenando el proyecto de ducto al mar.
En 2007, el conflicto se agudizó cuando Arauco firmó un “Convenio de Colaboración” con algunos sindicatos de pescadores artesanales para llevar adelante el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) requerido para ejecutar el proyecto. Tal convenio fracturó al gremio de pescadores de la zona.
Con la promulgación de la Ley Lafkenche, que reconoció los derechos de los pueblos originarios sobre el borde costero y permitió solicitar la creación de un Espacio Costero Marino para Pueblos Originarios (ECMPO), la Asociación de Comunidades Mapuche Lafkenche de Mariquina fue la primera en presentar una solicitud que tardaría una década en avanzar.
En 2023 y 2024 se aprobaron finalmente las ECMPO de Mississippi y Mehuín, respectivamente, tras lo cual, el fallo del Ministerio de Defensa, de marzo de 2025, puso fin a la larga historia de resistencia y conflictos.
En 2015 Mehuín se revolucionó, pero por una obra pública en beneficio de la comunidad, cuando se inauguró el puente Lingue que pasa sobre el río y unió a las comunidades de Mississipi y Mehuín.
Por tierra el pueblo está conectado a través de la Ruta T-20 con San José de la Mariquina y la Ruta 5 Sur y la Ruta 202 con Valdivoa, además está conectado con las comuna de la Región de la Araucanía de Queule, Toltén, Pitrufquén, Freire y Teodoro Schmidt por las rutas T-270, S-790, S-60 y S-70 respectivamente.
Lo que más enamora de Mehuín es su playa, considerada una de las más hermosas del sur de Chile. Recibe nuestras noticias en: WhatsApp | Instagram | Newsletter.
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